¿Quién soy?

octubre4

Es probable que sea la amante de tu marido, o seguramente lo vaya a ser, pero puedes estar tranquila. Después de follarme, de abrazarme, de comerme y de desearme, volverá a casa a tu lado, te dará un beso, otro a vuestros hijos, se sentará en la mesa a cenar y hablará de lo bien que le ha ido la reunión de esa tarde (la reunión ha sido conmigo y sí, ha ido bien).

Todo seguirá igual, sólo que él tendrá trescientos euros menos y tú le verás más contento, desestresado, cariñoso y estable.

De nada.

Ahí le tienes, es todo para ti. No me enamoraré de él ni seré un impedimento en vuestra relación. No seré la secretaria, ni la amiga, ni la insistente amante. Sólo seré vuestra puta, la de ambos. Después de mí, vuestra relación seguirá intacta.

Aquí estaré cuando me necesitéis. Cuando él me vuelva a llamar.