Él se llama Arturo

No es sólo sexo. Sí, eso va bien, lo pasamos genial en la cama y cuando nos abrazamos después. Ese momento me gusta, nos gusta.

Pero él no sólo me valora por eso. Valora quién soy en cada momento.

Vale, quizá valore que le haya aconsejado una inversión que le ha hecho ganar mucho dinero, eso también, pero confió en lo que le dije. Quizá valore el giro en la estrategia de comunicación de su empresa que le sugerí y con la que ha multiplicado por mucho su presencia online. Y las comidas de negocios a las que le he acompañado en calidad de asesora. Eso también.

Pero me gusta porque también valora que cuando salimos de viaje, necesite unos momentos de silencio y soledad mirando al mar. Que cuando despierto, necesito una ducha antes que un abrazo. Que me gusta tener toda su atención. Y que le pregunto siempre, llena de curiosidad, sin apenas filtros.

Hoy me dice que me quiere sólo para él, que no quiere compartirme. ¿Cómo se supone que se enfoca esto?

Creí que nuestros roles estaban claros y que no entraríamos en este tipo de controversias. Él es el cliente, yo soy su escort, su chica de compañía, prostituta (no sé, pon la palabra tú). ¿En qué momento han cambiado las reglas?

Él es maravilloso.

Yo, tengo demasiadas dudas.Imagen

Filtro, luego existo.

Quizá sea cierto que filtro demasiado antes de tener un encuentro con alguien. Que si un precio que se destaca del resto, que si mándame un email primero, que si ahora llámame… puede parecer que soy caprichosa y puede que lo sea, pero para estar conmigo no todo vale.

 Cualquiera puede tener trescientos euros para darse una tarde de placer, pero no cualquiera puede estar conmigo.

 El primer filtro que pongo es que se me escriba un correo:

– Fulanito ha visto tu anuncio y quiere contactar contigo. Y leo: “Ola komo stas?”. No sigo leyendo.

– “Tengo 32 años, buen cuerpo…” No entra dentro del perfil que estoy buscando. Mayores de 40, a ser posible casado y que no vaya de subidito.

– “Cuéntame tus servicios, tus tarifas, tiempo y mándame fotos”. Servicios? Tarifas? Tiempo? Está claro que este tampoco es el perfil que estoy buscando. Demasiado “profesional”. No perdamos el tiempo.

– ” Hola, tengo no sé cuántos años y no busco sexo, sólo una amistad sincera” Jajajajaja, venga yaaaa!!!! Borrar.

-” Tomemos un café y si hay feeling decidimos”. Madre mía, estos tendrían que tener claro el tipo de anuncio que tienen delante y las leyes no escritas que lo contemplan. No tengo ningún problema en tomarme un café contigo, pero, en una habitación de hotel, por supuesto.

 No soy fría, no soy tan distante, pero en un primer encuentro hay que respetar una discreción y un marco de cita íntima y privada. 

 De momento, sigo esperando al hombre que cumpla el perfil que solicito. ¿Dónde estás?Imagen

¿Quién soy?

octubre4

Es probable que sea la amante de tu marido, o seguramente lo vaya a ser, pero puedes estar tranquila. Después de follarme, de abrazarme, de comerme y de desearme, volverá a casa a tu lado, te dará un beso, otro a vuestros hijos, se sentará en la mesa a cenar y hablará de lo bien que le ha ido la reunión de esa tarde (la reunión ha sido conmigo y sí, ha ido bien).

Todo seguirá igual, sólo que él tendrá trescientos euros menos y tú le verás más contento, desestresado, cariñoso y estable.

De nada.

Ahí le tienes, es todo para ti. No me enamoraré de él ni seré un impedimento en vuestra relación. No seré la secretaria, ni la amiga, ni la insistente amante. Sólo seré vuestra puta, la de ambos. Después de mí, vuestra relación seguirá intacta.

Aquí estaré cuando me necesitéis. Cuando él me vuelva a llamar.