Zapatos o dragones

 Escribo durante escasos minutos, antes de que lleguen unos amigos a casa con los que he quedado para revisar y comentar algunos capítulos de GOT. Hoy es el último capítulo y nos hemos propuesto aguantar despiertos para verlo juntos. No confío demasiado en  que eso pase.

 Justo me estaba planteando que los dragones son a Daenerys lo que los zapatos de tacón a mí. A ver, salvando las distancias, sin volverse loca acabando con Desembarco del Rey. Los seguidores de Juego de Tronos me entendéis.

 Me refiero a que ella a sus dragones los cuida y cuando se sube a volar sobre uno, se siente la reina más poderosa, de hecho lo es. Si vierais mi vestidor, lo que disfruto colocando cada par de zapatos, lo elegantes que son sus tacones de aguja y el poder que siento cada vez que tengo una cita y acudo sobre ellos…

 No es de extrañar que no me los quite en ningún momento de la cita. En ninguno. Puedo estar completamente desnuda pero mis tacones siguen ahí, dándome el poder de la sensualidad y de vez en cuando también los clavo un poquito sobre mi amante. Es un juego.

 Supongo que vosotros, los hombres, no podéis entender la sensación que tenemos las mujeres sobre unos zapatos bonitos, sólo sabéis que nos vuelven locas (no tanto como a Daenerys, insisto). Lo que me gusta es que es algo que compartimos y que a vosotros también os pone muchísimo, así que todos contentos.

 Hoy me he comprado unos nuevos y estoy deseando estrenarlos en una cita…

 Ya están aquí mis amigos, tengo que dejar de escribir. Nos vemos en estos días y si quieres que tengamos una cita recuerda escribirme a citaconmarta@gmail.com

¡Feliz semana!

tacones

Él lo sabe

Él es un hombre muy complejo y se sabe diferente. Sabe expresarse, sabe estar, sabe tomar decisiones y las toma constantemente. Él sabe que me gusta y quiere gustarme todavía más, pero en ocasiones no cree acertar. Busca mi aprobación y juego a dejarle con la intriga.

Es un tipo duro y me encanta acariciarle el corazón con detalles. Ver su cara cuando consigo sorprenderle y desarmarlo.

En ocasiones me cuesta entenderle, incluso me puede llegar a frustrar su falta de romanticismo en primera instancia. Se convierte en un reto del que quiero hacer aflorar toda su ternura. Él no lo entiende y a veces se revela. Entonces todo vuelve a empezar  y busco crear la admósfera necesaria para que se sienta confiado y me muestre su versión más dulce.

Creo que siente vulnerable cuando lo consigo, pero le gusta quién es cuando está conmigo.

A veces, cuando está relajado me dice que soy muy lista. Creo que en su idioma de tipo duro viene a significar que valora mi empatía, pero no controlo demasiado ese idioma, así que, a saber…

Sé muchas cosas de su vida, pero muy poco de sus emociones. Creo que habla poco o nada de ese tema aunque sabe expresarlas, sobre todo cuando ambos estamos desnudos en una cama.

No habla, pero me acaricia, me acaricia con toda la ternura que buscaba en sus palabras cuando estábamos vestidos. Me besa como sabe que me gusta y me da placer hasta que ya no puedo más. En esos momentos siento que me da todo lo que soy capaz de recibir y me parece un momento precioso.

Quizá sea egoísta pero tengo la teoría de que las personas nos gustan por quiénes somos cuando estamos con ellas. Me gusta quién me hace ser y creo que le pasa lo mismo.

¡Feliz día!

sexo

Si quieres que tengamos una cita, por favor, escríbeme a citaconmarta@gmail.com y te responderé para que podamos concretar.

Sexo

Que sea educado y divertido. La verdad no pido más (ni menos).

Qué importante son ambas cosas para que una cita salga como a todos nos gusta.

 Cuando quedo con un hombre me gusta que me dedique tiempo y atención, que juegue al cortejo para acabar enredados en la cama sin prisas.

 Me gusta descubrirlo, que su respiración me indique las cosas que le gustan. ¿Por aquí? ¿más deprisa?¿y si te acaricio así?¿y si nos ponemos de esta otra manera?.. No es necesario que responda nunca. Se estremece. Palpita. Me hace parar o seguir mientras me acaricia el pelo. En esos momentos, el cuerpo es capaz de gritar más que las palabras.

 Aún así, me gustan las palabras. Practicando sexo se pueden decir muchas cosas sin que existan filtros. Cosas que son verdad y excitantes.

A veces a él le gusta tomar las riendas y que yo me deje hacer. Esos casos en los que a él manda y descubre. Se toma su tiempo y anota mis reacciones, saborea cada centímetro de mi piel y escucha lo que mi cuerpo tiene que decir a sus caricias.

El sexo es uno de los mayores placeres que existen. Una sensación de poder perdurable y prácticamente indescriptible. El sexo nos hace estar mejor y querer estar vivos mucho más tiempo. El sexo es la guinda perfecta para una cita en la que nos hemos seducido y divertido. El sexo es lo que hace perfecto cualquier momento en el que estemos juntos.

¿Te apetece? Escríbeme a citaconmarta@gmail.com y te responderé para que podamos concretar nuestra cita.

sensual