Hemos venido a jugar

Existen personas que a día de hoy son capaces de sorprendernos. Créeme que eso es así.

Quedamos en un maravilloso local de Madrid donde también sirven cenas. Yo le interesaba realmente, quería conocerme y preguntó bastante, aunque siempre educado y sin pasar los límites que marcan la discreción de dos personas que se acaban de conocer.

Yo le escuchaba embelesada. Había viajado, había aprendido, tenía una filosofía de vida completamente diferente a la mía, lo que me provocaba una irremediable curiosidad. Curiosos, fuimos tan curiosos…

Se alojaba justo en un hotel que estaba al lado y me propuso un juego: “¿Y si fuese capaz de que nos abrieran la piscina de la azotea sólo para nosotros?” ¡Ostras! ¿Y si lo era?¡¿ Cómo perderse eso?!…

No me preguntes cómo lo hizo, pero tras unos minutos de espera sola en la habitación, me llamó para que subiera a la azotea. Y allí él y yo, y una calurosa noche madrileña, y las vistas, y alguna que otra estrella, y él besándome y nuestra piel…

Él me recordó que esta vida es un juego y que a veces nos regala momentos tremendamente diferentes. Juguemos, divirtámonos y atrevámonos… aunque sea en nuestras citas. Aunque sea nuestro secreto.

Si te atreves a jugar y a vivir una Girlfriend Experience, escríbeme a: citaconmarta@gmail.com 

Ojalá, de nuevo. Pronto

Cuando llegué a su habitación le noté nervioso, más que yo. Tenía es punto de hombre sencillo y cercano, si no me hubiera citado en el hotel que lo hizo, jamás habría pensado que era un exponente considerable dentro del comercio internacional (lo dejaremos ahí 😉 )

Soy curiosa, una de las mujeres más curiosas que podrás conocer, Saramago dijo: la vejez empieza cuando acaba la curiosidad, o algo así. Según esta frase, yo estaría viviendo una tierna infancia. El caso es que no podía disimular lo mucho que me interesaba todo lo que comentaba, sus opiniones, su forma de vida, de enfocar su matrimonio, de su cita conmigo…

A ambos nos fascinaba el cine de los 80, los dos habíamos visto OZART, coincidíamos en que el primer capítulo de Black Mirrow es lo más impactante que hemos visto hasta la fecha en contenido audiovisual y en que la industria de Hollywood molaba más cuando “tocaba en garitos pequeños”.

Pocas veces he tenido tanta conexión con alguien y reconozco que soy conectora por naturaleza. Evidentemente, todo esto se vio reflejado más tarde, cuando me enseñó su habitación.

Me costó despedirme, lo reconozco. Y eso que al día siguiente madrugaba dolorosamente.

Ya en el trabajo y con una sonrisa de oreja a oreja al recordar la noche anterior, recibí un correo suyo. Se había marchado de Madrid, pero había tenido tiempo para comprar un detalle que me esperaba en la recepción de su hotel.

En cuanto salí, fui corriendo al hotel. ¡Me encantan las sorpresas de ese tipo!. Y allí, esperándome, un paquete envuelto. Un libro. Una autora. Una dedicatoria.

Hoy pienso en él y le doy las gracias por dejarme un recuerdo mágico y dificilmente olvidable. Ojalá, de nuevo. Pronto 🙂

Si quieres vivir una Girlfriend Experience en Madrid, escríbeme a: citaconmarta@gmail.com

Escort y mujer

Hay que ver cómo somos las mujeres, ¿eh? Lo que nos gusta fantasear con la idea de que podemos llevar una vida sexual activa, sin pillarnos por vosotros, después de una noche de sexo. Simplemente disfrutar, por puro placer. Sí, sí, como hacéis muchos y como nos sugirieron que se podía hacer las chicas de “Sexo en Nueva York”. Ese fue el gran legado que nos dejó esa inigualable serie.

Bien, pues después de experimentar todo lo que he podido, debo reconocer y reconozco, que: ja! lo llevo claro! No se me ocurre otra que defina mejor lo que quiero decir. Tú me entiendes, lo sé.

El caso es que nuestras intenciones son de lo más loables y claras: Venga, soy una mujer moderna, soy capaz de acostarme con este tipo (hombre maduro, atractivo y encantador) y mañana no ver cantar a los pajarillos, ni que se me meta en las pupilas un filtro de color rosa con destellitos brillantes. Vamos, que puedo tener sexo por sexo, con cariño, claro, pero levantándome de la cama, vistiéndome y dejando atrás ese momento y a aquel hombre.

Todo va bien durante unas horas, pero OJO!, sin darte cuenta ya ha empezado un puñetero proceso bioquímico, que desde tu cerebro va invadiendo silenciosamente el resto de tu cuerpo a través de la sangre. Y a ver quién para eso!, no te puedes estar haciendo transfusiones cada dos por tres. Que si la Oxitoxina, que si la dopamina, serotonina y todas las puñeteras “inas” que se conjugan para que tú, bueno, para que yo, me enrede y cree lazos emocionales, sin querer, sin saber verdaderamente si ese hombre es tan maduro, tan atractivo y tan encantador.

Así funcionamos, ¡qué le vamos a hacer!

Así que, como todavía no he encontrado la manera de luchar contra mis procesos químicos internos, prefiero aliarme con ellos. Comprender que cuando compartes tiempo, risas y buen sexo con una persona, nacen cosas, que bien llevadas, desde el respeto y la coherencia, pueden dar lugar a momentos increíbles, que merecen la pena ser vividos.

Señores, soy una MUJER. Es lo que hay.

Si quieres que vivamos una Girlfriend Experience, contacta conmigo a través de email: citaconmarta@gmail.com
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