Qué debes saber antes de tener una cita con una escort

Lo primero que hay que saber es que, aunque tú seas el ser más maravilloso de  este planeta,  hay otros seres que no lo son y que a veces, también pueden intentar tener una cita con esa misma escort. Gente que están como regaderas, pesados, raritos… ¡uff! toda una fauna, en serio. Para ella supone un trabajo extra separar el polvo de la paja y evitar tener cualquier contacto con estas personas. De ahí viene el punto 2. De ahí viene también que yo sólo concierte citas a través de e-mail en un primer momento.

Lo segundo es que, en un  contacto inicial con una escort, lo más lógico es que tome todas las precauciones habidas y por haber, antes de acudir a una cita si no te conoce. Después de conocerse, todo cambia, claro.

Supongo que es normal, que todos entendemos que se trata de medidas de seguridad obvias y que al igual que un avión no despega hasta que ha pasado toda la check list de seguridad, en este caso sucede lo mismo.

En mi caso, normalmente mis amantes se muestran comprensivos con este punto y facilitan mucho las cosas para que ambos nos sintamos cómodos 🙂 (¿He comentado ya que mis amantes son los mejores del mundo?)

Desconozco el funcionamiento ni las medidas que puede tomar una escort que no ofrece una Girlfriend Experience, en realidad, desconozco el funcionamiento de cualquier otra mujer que no sea yo, así que, aunque hable en genérico, ya sabes a quién me estoy refiriendo todo el rato.

La calidad de la experiencia, en realidad, se mide en el tiempo que podamos estar juntos y en eso no existe ningún tipo de duda. Mis mejores historias siempre suceden a partir de la primera hora, en mi vida personal también, por eso insisto en que si apuestas por vivir algo realmente inolvidable, reserva un mínimo de dos horas para nosotros.

¿Y si tenemos una velada?

Es mi cita favorita y es el momento real en el que nos olvidamos del tiempo y del mundo. Esa sensación no tiene precio, al menos para mí, ya que me resulta complicado desconectar de mi mundo profesional y de mi vida. Creo que una velada es el único momento en que consigo hacerlo 100×100, bueno,  en clase de spinning también me pasa 😛

Una velada es una cita en la que disfrutamos de una cena  y después nos vamos a un lugar más íntimo para hacer placenteras maldades. Ahí es cuando de verdad se puede vivir una cita con toda naturalidad. Ahí es donde empieza la magia.

Quedaremos en un restaurante. Me gusta dejarme sorprender y que sea mi amante quién tome la iniciativa en esto y me proponga el lugar. Me vestiré discreta pero radiante e iré con la mejor de mis sonrisas para que vivamos juntos una de nuestras mejores noches.

¿Y si nos vemos directamente en un hotel o Love Hotel?

Es una opción que aunque a priori pueda parecer fría, no lo es. Podemos charlar y tomar una copa de vino olvidándonos de que una cama nos mira de forma sugerente. Hasta que llegue el momento de abordarla, claro.

En general y como ya he dicho con anterioridad, esto no es sexo de fastfood, quién busque eso tiene infinidad de opciones y le invito a que siga buscando. Esto es otra cosa muy diferente solo apto para quién sepa valorarlo.

Si quieres vivir una auténtica Girlfriend Experience, escríbeme a: citaconmarta@gmail.com