3 son… una buena opción

Ya conoces mi afición por las citas que son divertidas y con un puntito diferente. Me encanta que mi amante me proponga alguna fantasía que tiene en la cabeza o simplemente que se deje llevar a ver qué nos depara la noche.
 Aquella noche me vestí para sorprender, ha llegado el buen tiempo y eso se tiene que notar en los vestiditos nocturnos de verano. Vestido de tonos blancos y negros, zapatos altos dorados (zapatos otra vez), peluquería, maquillaje y todas las miradas que me acompañaron cuando entré al restaurante. Él me esperaba nervioso, me miró y sonrió. Estaba rodeado de gente de la que se deshizo rápidamente.
“Hola…”
No hizo falta más. Nos lo íbamos a pasar bien. Los dos lo sabíamos.
Tenía cuarenta y pico, moreno, ojos grandes y sonrisa arrebatadora. Atractivo. Me gustó.
Bebimos vino mientras me hablaba de quién era de cómo había llegado hasta aquí. Me dio mucha confianza, así que yo también  hablé de mí, de mi situación personal, de mis intereses y respondí a la pregunta que todos mis amantes suelen plantearme tarde o temprano “¿Qué hace una chica como tú en un lugar como este?”
 Casi sin darme cuenta, nos estábamos cogiendo la mano. No recuerdo si habíamos terminado ya nuestros platos. Él carne y yo pescado.
 Entonces, me lo consultó:
“Marta, me apetece que llamemos a una amiga,  te hagas pasar por mi pareja y que acabemos la noche los tres juntos”.
 No sé muy bien cómo me sentí de entrada, creo que me apetecía algo más íntimo para él y para mí aquella noche, habíamos tenido mucha conexión y quería descubrirle sexualmente sin terceros. Sin embargo, era su deseo y no suelo rechazar ofertas que suenen divertidas. Ya tendríamos tiempo para vernos en otra ocasión estando solos.
“Llama a tu amiga”
 Bajamos un par de plantas del restaurante del hotel, donde se encontraba su habitación. Me sirvió un vino y comenzamos a besarnos y meternos manos. Me excitó muchísimo su forma de tocarme bajo la ropa interior. Me quitó el vestido y continuó besándome, acariciándome con su lengua despacio y suave hasta que mis gemidos pedían que aumentara la velocidad. Es muy sexy ver la cabeza de tu amante entre las piernas, una de las visiones que más me pueden gustar.
Golpearon la puerta de la habitación delicadamente. Era su amiga. No recuerdo el nombre, pero era su amiga. Nos presentó, hicimos un para de bromas para relajar el ambiente  y comenzamos a besarnos. Él nos miraba fascinado desde el otro lado de la habitación. Sentado en una butaca. Sonriente. Excitado.
 No tardó en unirse a nosotras y nosotras no tardamos en incluirle en nuestro juego y hacerle protagonista.
 ¿Qué te puedo contar? fue una noche para recordar…
 El sexo, las citas pueden ir mucho mejor enfocadas que a un simple encuentro sexual. Para eso ya tenemos a otra gente 😉
 Si te apetece que nos conozcamos y tengamos una cita, escríbeme a citaconmarta@gmail.com y te responderé enseguida.
escort madrid trio