Toc, toc …

Me vuelvo a asomar por aquí  con el mismo pudor que me provocaría llamar a una amiga a la que no contacto desde hace varios meses. En nuestro caso, en el tuyo y mío, prácticamente dos años. Demasiado tiempo, sí.

Pero bueno, ¿cómo has estado?, ¿qué ha pasado en tu vida en este tiempo?, ¿has conocido nuevas escorts? hay chicas guapísimas, ¿eh?… ¿Te has acordado de mí?, ¿te has asomado por mi blog en alguna ocasión en busca de nuevos post?

No. Esto no funciona. Lanzar preguntas sin escuchar tus respuestas, me resulta algo forzado para evitar “el temita”. Puede incluso que me estés leyendo por primera vez, que no me conozcas de nada  y no entiendes de qué estoy hablando. (Bienvenid@ si es así).

Hace dos años y pico tuve un cambio de trabajo, entré en un nuevo medio,  con mayor responsabilidad, con un pequeño equipo a mi cargo incluso. Con la ilusión y el pánico que implica todo eso. Hasta aquí todo normal.

Casi a los comienzos y ya conociendo y llevándome bien con prácticamente todos los departamentos, se celebró una fiesta, un cumpleaños con matices muy chic y ahí, sin saber muy bien cómo ni por qué, me vi hablando de más con el directivo de turno y resultó que me enamoré de él, afortunadamente él también de mí. Empezamos la típica historia en secreto, esas típicas historias que son de todo menos típicas porque siempre están pasando muchas cosas y la mayoría molan un montón.

Hacía mucho que no me pasaba, quién me conozca sabe que suelo controlar bastante mis emociones y que me llena más vivir historias breves e inolvidables que plantear una exclusividad a medio o largo plazo. Se dio así y quise vivirlo, por eso este blog dejó de tener sentido.

 El planteamiendo de este blog siempre ha sido ofrecer un tipo de cita muy diferente, algo mágico para ambos, que no se recuerde que ha habido un intercambio económico previo. En cada cita siempre se conseguía,  había mucha dosis emocional y atención por ambas partes. Es por eso también, es por lo que selecciono bastante a mis amantes, para este tipo de citas son pocos los elegidos, hay que seleccionar muy bien, por eso es necesario un primer mail de contacto y luego una llamada antes de quedar… Debo estar segura de que los dos vamos a crear “eso”.

Con el nivel de implicación que tenía con mis amantes del blog, estaba claro que no podría compatibilizarlo con una relación al uso, como se estaba comenzando a fraguar. Y así, poco a poco, dejé de escribir, dejé de publicitarme y viví lo que quería vivir, durante el tiempo necesario. Apostar es de valientes.

Hoy el momento vital es otro y al abrir mi ordenador secreto, no he podido resistirme a escribir aquí de nuevo, a preguntarme si sigue habiendo personas al otro lado con quiénes tener el tipo de experiencias inolvidables que tanto nos gustan.

 He cambiado de móvil, claro. El nuevo es 602586294, aunque si quieres contactar conmigo por primera vez, por favor, hazlo a través de mi correo citaconmarta@gmail.com Ese sí sigue siendo el mismo 🙂

¡Feliz lunes!

 

martawriting